
Innovación Legal
24 noviembre 2014
Disponer de presencia en Internet a través de una web/blog es hoy en día fundamental. De hecho, tu sitio web ha de ser el centro de toda estrategia de marketing digital del despacho. Si además, estamos presentes en redes sociales como Twitter, LinkedIn o Facebook, lo crucial es que estas nos sirvan como cauce para derivar tráfico (visitas) a nuestra web o blog. Desde el blog del Colegio de Abogados de Málaga y en nuestro curso Abogacía 2.0 siempre insistimos: la clave es compartir contenidos de calidad; éstos nos ayudarán a que la gente llegue a nuestro sitio web y se quede. Y si se quedan, Google (para quien lo fundamental es la experiencia de usuario) nos premiará haciéndonos escalar puestos en los resultados de búsqueda. Y esto, sin duda, nos traerá clientes, que es de lo que en definitiva se trata.
Esta primera reflexión que es aplicable a todo abogado, a todo negocio, a toda empresa, me parece particularmente relevante en el caso de los abogados especializados en nuevas tecnologías. En primer lugar, por la propia naturaleza del servicio que prestan, es recomendable que un abogado TIC tenga presencia web en Internet. Por otro lado, para un abogado especializado en nuevas tecnologías, la internacionalización puede constituir una gran oportunidad. Las empresas internacionales de base tecnológica que operen en España buscarán lógicamente asesoramiento local. Y qué duda cabe de que apostarán por despachos capaces de asistirles en una lengua común, que normalmente será el inglés. De ahí la oportunidad que puede implicar el estar bien posicionado en los resultados de búsqueda en Google con una web bien traducida, al menos, a la lingua franca de Internet.
Es muy importante estar en la primera página de resultados de Google, entre los primeros diez. ¡Pero eso es muy difícil! ¿O no? Yo me he planteado una serie de experimentos haciendo búsquedas en Google para comprobar las oportunidades de posicionamiento que hay para los abogados TIC detrás de ciertas palabras clave. Vosotros mismos podéis hacerlo, si bien recordad que los resultados que Google varían según el navegador, la franja horaria y en función del comportamiento previo del usuario, por lo que previsiblemente obtengamos resultados diferentes.
Id a Google y realizad una primera búsqueda con los siguientes términos: abogados nuevas tecnologías. En mi búsqueda, me he fijado en las dos primeras páginas de resultados. En la primera página, junto a las asociaciones de abogados TIC que conocemos bien (ENATIC y AENTA), a mí me aparecen solo cinco despachos. Hago clic en cada uno de ellos y compruebo que dos de ellos tienen la web traducida al inglés. Cuando continúo por la segunda página de resultados de Google, me encuentro igualmente con despachos cuya web no está traducida.
Lógicamente un emprendedor o una startup extranjeros no nos buscarán por las palabras en español. Así que realizo una segunda búsqueda con estos términos en inglés: ICT lawyers Spain. Google me devuelve unos resultados muy distintos y tan solo uno que corresponda a un despacho de abogados, cuya web está, por cierto, traducida a varias lenguas.
Tercer intento: busco por information technology lawyer Spain. Y posteriormente por new technologies lawyer Spain. Me aparecen un par de nombres de firmas españolas y webs con traducciones profesionales. El resto de los resultados, la mayoría, son directorios.
¿Qué podemos concluir de estos experimentos?
Y para terminar esta entrada, una propuesta: tachar de la lista de cosas pendientes para 2015 la página web (su creación, su mejora, su posicionamiento o su traducción). ¿Qué os parece como propósito de Año Nuevo?
Lola Gamboa, abogada
Responsable del blog del Colegio de Abogados de Málaga http://www.icamalaga-blog.com/
Directora de Educación Digital www.educaciondigital.es Twitter: @EducaDigital
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